UN ESTUDIO RECIENTE HA DEMOSTRADO EL EFECTO PROTECTOR DE LAS VACUNAS ANTIGRIPALES EN LA ENFERMEDAD ISQUÉMICA DEL CORAZÓN.

La gripe es una enfermedad respiratoria aguda causada por el virus influenza.
Existen tres tipos de virus: A, B y C, siendo los dos primeros los responsables de la mayoría de los casos. Es una enfermedad altamente contagiosa que se transmite por vía respiratoria. Además, es una de las infecciones más comunes con altas tasas de mortalidad y morbilidad1. En las últimas temporadas de gripe en España, se han atribuido cerca de 15.000 muertes en 2017-2018, 6.300 en 2018-2019 y 3.900 en 2019-20202-4.

La gripe puede cursar con un cuadro sintomático muy diverso, desde asintomático o leve hasta ocasionando la muerte en aquellas personas de riesgo. Estas diferencias dependen especialmente del tipo de virus influenza, así como de las características del paciente1.

Además de las medidas de prevención habituales como lavarse las manos frecuentemente, taparse al estornudar o toser, la vacunación constituye una herramienta de prevención importante5. Por ello, desde el Sistema Nacional de Salud se recomienda la vacunación anual a las personas ≥65 años6.

A PARTE DE LAS PERSONAS ≥65 AÑOS, OTROS GRUPOS DE RIESGO A LOS QUE SE LES RECOMIENDA LA VACUNACIÓN ANTIGRIPAL SON7:

Personas <65 años que presentan un alto riesgo de complicaciones derivadas de la gripe, como, por ejemplo: adultos con enfermedades crónicas cardiovasculares.

Personas que pueden transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones.

Personas que trabajan en servicios públicos esenciales, como los profesionales sanitarios.

Sin embargo, la cobertura vacunal en personas ≥65 años, embarazadas y profesionales sanitarios permanece por debajo de lo recomendado, oscilando entre 33-54% en la temporada 2018-20192.

Las personas con enfermedades cardiovasculares constituyen un grupo de riesgo para la gripe.

En relación a las enfermedades cardiovasculares, varias revisiones sistémicas y metaanálisis sugieren una asociación significativa entre las infecciones respiratorias y el síndrome coronario agudo8,9, que constituye una de las principales causas de muerte e incapacidad a nivel mundial10. Sin embargo, en numerosos estudios indican que el efecto de la infección por el virus influenza en el desencadenamiento de eventos cardiovasculares es mayor que el de otras infecciones víricas11. De este modo, la probabilidad de sufrir un infarto de miocardio aumenta con las temporadas de gripe y con la edad2,11,12.

SEGÚN UN ESTUDIO RECIENTE, EL RIESGO DE INFARTO DE MIOCARDIO ES 6 VECES MAYOR DURANTE LA FASE AGUDA DE LA INFECCIÓN DE GRIPE (DÍAS 1-7)11.

La gripe contribuye al desarrollo de enfermedades cardiovasculares a través de diferentes mecanismos. El virus influenza induce una gran respuesta inflamatoria, y el aumento de la síntesis de citoquinas inflamatorias durante la fase aguda de la enfermedad se ha asociado con una rápida aterogénesis y disfunción del miocardio directo. Igualmente, aumenta el reclutamiento de células inmunitarias, la adhesión y/o la apoptosis lo que conduce a la progresión de la placa aterosclerótica11.


Posibles mecanismos inmunológicos de la exacerbación de la aterosclerosis inducida por la gripe. Adaptado de Gopal R, et al. Front Immunol. 2020.

Aunque se haya demostrado la asociación entre la gripe y el aumento del riesgo de sufrir un infarto agudo de miocardio (IAM) favoreciendo la ruptura de la placa de ateroma13, no se había diferenciado entre infarto tipo 1 (inducido por ruptura de la placa) y tipo 2 (atribuible a un desequilibrio del suministro de oxígeno)14.

RELACIÓN ENTRE GRIPE, TEMPERATURA E INFARTO DE MIOCARDIO TIPO 1: ESTUDIO ECOLÓGICO DE SERIES TEMPORALES15.

Por este motivo, el estudio que presentamos a continuación tiene como objetivo analizar la relación temporal entre la incidencia de gripe e infarto agudo de miocardio tipo 1, ajustado por la temperatura ambiente, así como, evaluar el efecto de la vacunación antigripal15.

De los casos de IAM tipo 1 (casos ISTEM) incluidos en el estudio durante las 5 temporadas (desde junio de 2013 a junio 2018), se registraron un total de 8.240 casos, y un 67,6% de ellos, 5.553 casos, ocurrieron durante la temporada de gripe. La tasa de incidencia (IR) de IAM tipo 1 durante los periodos epidémicos de gripe fue 0,73 por 100.000 personas-semana (95% CI, 0,69–0,77) comparada con una IR de 0,57 (95% CI, 0,53–0,61) durante los periodos no epidémicos15.


Los incrementos del riesgo observados fueron consistentes también tras la estratificación por sexo y grupos de edad, aunque en hombres y sujetos jóvenes el RR (risk ratio) no alcanzó significación estadística15.


Asimismo, se mostró que las bajas temperaturas estaban asociadas de forma independiente al IAM tipo 1. Por tanto, tanto la gripe como las bajas temperaturas pueden explicar el aumento de IAM tipo 1 durante las épocas frías en los países de clima templado, así como parte del exceso de mortalidad invernal15.

LOS DATOS DEL ESTUDIO APOYAN EL EFECTO PROTECTOR DE LA VACUNA ANTIGRIPAL EN LOS EVENTOS ATEROTROMBÓTICOS15.

La vacuna mostró un efecto protector significativo en los grupos de 60-64 y > 64 frente a infarto tipo 1. El 74,9% de los casos de IAM tipo 1 durante las temporadas de gripe no habían recibido la vacuna antigripal. Esta tendencia se mantuvo también durante los periodos que no corresponden a la temporada gripal, 72,6% de los casos de IAM tipo 1.

Por el contrario, la reducción de riesgo de IAM tipo 1 mediante la vacunación antigripal fue de entorno a un 45% en los ≥ 60 años, con datos consistentes a lo largo de los 5 años de estudio.

Por lo que se reafirma la necesidad de reforzar las coberturas de vacunación antigripal en toda la población vulnerable15.

La participación activa de los cardiólogos va a ser fundamental en la recomendación de la vacunación antigripal como una herramienta de prevención primaria y secundaria para la enfermedad isquémica del corazón15.

Si quiere consultar el artículo completo, puede acceder aquí

MAT-ES-2102856 v1 Septiembre 2021

    1. Paules C, Subbarao K. Influenza. Lancet. 2017;390:697–708. DOI:10.1016/S0140 -6736(17)30129 -0.

    2. Sistema de Vigilancia de la Gripe en España. La Gripe en España. Temporada 2017-18. Disponible en: aquí [Último acceso: agosto 2021].

    3. Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP). Gripe: Balance final de la temporada 2018-2019. Disponible en: aquí [Último acceso: agosto 2021].

    4. Sistema de Vigilancia de la Gripe en España. Impacto de la gripe en España. Temporada 2019-20. Disponible en: aquí [Último acceso: agosto 2021].

    5. Organización Mundial de la Salud (OMS). Gripe (estacional). Disponible en: aquí [Último acceso: agosto 2021].

    6. Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Calendario común de vacunación a lo largo de toda la vida. 2021. Disponible en: aquí [Último acceso: agosto 2021].

    7. Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Recomendaciones de vacunación frente a la gripe. Temporada 2020-2021. Disponible en: aquí [Último acceso: agosto 2021].

    8. Barnes M, Heywood AE, Mahimbo A, et al. Acute myocardial infarction and influenza: a meta analysis of case-control studies. Heart. 2015;101:1738–1747. DOI: 10.1136/heartjnl-2015-307691.

    9. Warren-Gash C, Smeeth L, Hayward AC. Influenza as a trigger for acute myocardial infarction or death from cardiovascular disease: a systematic review. Lancet Infect Dis. 2009;9:601–610.

    10. World Health Organization (WHO). Global Health Estimates: Life expectancy and leading causes of death and disability. Disponible en: aquí [Último acceso: agosto 2021].

    11. Gopal R, Marinelli MA, Alcorn JF. Immune Mechanisms in Cardiovascular Diseases Associated With Viral Infection. Front Immunol. 2020;11:570681.

    12. Bhatt AS, Vardeny O, Udell JA, et al. Influenza vaccination: a ‘shot’ at INVESTing in cardiovascular health. Eur Heart J. 2021;42(20):2015-2018.

    13. Corrales-Medina VF, Madjid M, Musher DM. Role of acute infection in triggering acute coronary syndromes. Lancet Infect Dis. 2010;10:83–92.

    14. Thygesen K, Alpert JS, Jaffe AS, et al. Fourth universal definition of myocardial infarction (2018). Circulation. 2018;138:e618–e651.

    15. García-Lledó A, Rodríguez-Martín S, Tobías A, et al. Relationship Between Influenza, Temperature, and Type 1 Myocardial Infarction: An Ecological Time-Series Study. J Am Heart Assoc. 2021;10(8):e019608.